Título original: Det henger en engel alene i skigen | Autor: Samuel Bjørk | Año de publicación: 2013 | Versión impresa | 555 páginas.

Otra historia de asesinatos desarrollada en un país del norte de Europa, que a pesar de que sigue el estilo de estos relatos, tiene una forma muy peculiar de narrarla. Los saltos en la linealidad de la historia aportan intriga y despiertan la curiosidad del lector, quien constantemente estará buscando al asesino en las descripciones de los personajes. Aquí comienza mi reseña.


La historia de Viajo Sola comienza cuando se descubre el cuerpo de una niña pequeña, de aproximadamente seis años, colgada a un árbol con una cuerda de saltar, perfectamente aseada y sin maltrato aparente, con un vestido de muñeca por ropa, una mochila del colegio llena de libros y una cinta informativa de esas que dan las aerolíneas donde pone “viajo sola”. Este es el inicio de una serie de asesinatos donde los cuerpos y disposición de las víctimas, todas niñas de la misma edad y con características similares, son iguales, lo que hace pensar que se trata de un asesino en serie, algo poco común en ese país.

La investigación corre por cuenta de Holger Munch, quien luego de que su equipo de Operaciones Especiales fuera desmantelado había trabajado como policía en un cargo bastante aburrido para él. Como el caso de las niñas tiene una repercusión importante a nivel nacional, y requiere de un personal altamente calificado para investigarlo, le permiten que vuelva a unir su antiguo grupo de trabajo y que se encargue de encontrar al asesino. En la primera persona que piensa es en Mia Krueger, una excompañera policía e investigadora quien, por motivos personales (soledad, cargo de consciencia, entre otros) decidió aislarse del mundo y vivir en una apartada isla hasta que llegase el día de su suicidio. Sin embargo, la visita de Holger y las particularidades del caso hacen que posponga sus planes y se comprometa con la investigación. Ambos, junto con el resto de compañeros de la antigua y ahora reestablecida Unidad de Operaciones Especiales, se avocan en cuerpo y alma para encontrar al asesino de las niñas.

Como una línea paralela a estos asesinatos aparece la Iglesia de Matusalén, una parroquia regida por el pastor Simon y su mano derecha Luka. Además de predicar la palabra de Dios, han reconstruido una enorme casa, antes abandonada, en el corazón del bosque, como el hogar de los elegidos. Allí viven y se educan los niños cristianos que han sido nombrados por Dios a través del pastor Simon para ir al cielo. Sin embargo, pronto se descubre que dicha parroquia tiene métodos educativos que rayan en violencia y maltrato, además de intenciones ocultas con los niños, especialmente con una chica, y que sus fuentes de ingreso no están del todo claras.

En la medida que avanza la lectura, ambas historias –los asesinatos y la parroquia– se van entremezclando, hasta comprender que la línea que las une es muy fina y delicada, pero, sobre todo, es lo que menos imaginamos; muchas de los elementos están allí para confundirnos y desviarnos de los verdaderos motivos o acciones del asesino.

BuenoBueno. Desde el principio la historia es muy dinámica, la trama tiene suspenso y genera expectativa en cada una de sus páginas y siempre quieres conocer lo que pasará luego. Existe tensión en cada uno de sus capítulos, y ello se extiende hasta casi las últimas páginas. He disfrutado la manera en la que se introducen los personajes –que hay muchos, además– y cómo se ha jugado con la linealidad de la historia. En algunos capítulos puedes estar continuando con la investigación y al siguiente estar en un recuerdo, por demás importante. Las escenas, aunque aparentemente aisladas, están bien cohesionadas y secuenciadas. Los personajes planos no son sólo actores o sirven para ejecutar una acción, sino que muchos de ellos tienen sus propias historias y problemas, están bien definidos y actúan en consecuencia a sus vidas. Los personajes principales son complejos, luchan contra sus conflictos y sus debilidades les hacen cometer errores. El título del libro es estupendo, explica de forma concisa parte de los motivos del asesino.

No tan buenoNo tan bueno. Me hubiera gustado que quedara más clara la relación entre la parroquia y los asesinatos, quizá explicando cómo el asesino planificó cada detalle para que la policía siguiera pistas confusas que les entorpeciera su trabajo. Así mismo, el personaje del asesino queda descrito a través de las vivencias de un familiar, y queda un poco desdibujado cuándo comenzó el trastorno de su personalidad, cuál fue el desencadenante, o si siempre fue una mala persona.

¿Lo recomendaría? Sí, especialmente a los amantes de las novelas policíacas, de asesinatos y misterios.

Valoración

Tres estrellas

«Tenemos internet en el móvil y enviamos naves a Marte, pero mental y emocionalmente vivimos todavía en la Edad Media». Samuel Bjørk, Viajo sola.
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