Título original: The Enchanted | Autora: Rene Denfeld | Año de publicación: 2014 | Versión digital (Kindle) | 265 páginas.

Este es un libro que probablemente no hubiera escogido por mí misma, pues tiene una temática distinta a lo que me gusta. Sin embargo, lo leí gracias a la sugerencia de un grupo literario, y me sorprendí al encontrarme con una historia intrigante y que me hacía pasar las páginas con ansias para conocer cómo continuaría. Aquí comienza mi reseña.


The Enchanted narra la historia de un hombre condenado a pena de muerte que usa su mente frágil y confundida para describir todo lo que sucede dentro de las paredes de la cárcel. No se limita a narrar sólo aquellos eventos que ocurren en el sótano de la prisión, lugar en el cual están apresados los condenados a muerte y donde él pasa sus días, sino también los que pasan en los demás bloques de la prisión. Por supuesto, nuestro personaje es capaz de conocer lo que acontece en esos bloques porque pasó allí muchos años de su vida como prisionero, entiende las señales y mensajes que se dicen los reclusos entre sí para burlar a los celadores, y lo mezcla con su experiencia, por demás terrible, así como con sus sentidos, que se han agudizado debido al aislamiento, la soledad y el poco, casi nulo contacto humano al que está expuesto, para narrarnos los eventos que dan vida a la prisión.

El protagonista está lleno de remordimiento por sus malas acciones. Es consciente que éstas han ocurrido porque ha perdido el control sobre sus pensamientos y teme el poder que parece tener su mente sobre sí mismo. Por ello, considera que su sentencia –la muerte– es justa y la acepta con resignación. En mi opinión, él es un producto claro de las circunstancias en las cuales fue concebido, traído al mundo y criado en sus primeros y más frágiles años de vida. Fue un niño maltratado, despojado de su inocencia y que confundía amor con malos tratos como una forma de comprender las terribles cosas que le sucedían. Es un personaje que nos permite reflexionar sobre la facilidad con la cual etiquetamos a las personas que se comportan distintas como “locas” o “violentas”, y les atribuimos automáticamente la incapacidad de comprender el daño que han hecho o de sentir remordimiento por sus actos. La realidad, sobre todo la expuesta a través del protagonista, nos enseña justo lo contrario.

Dentro de la historia aparecen otros personajes que han tenido infancias difíciles y duras, similares incluso a la del protagonista, como the Lady (la dama, a quien siempre nombran de esta forma) o York, uno de los prisioneros condenados a muerte más peligrosos y temidos de la cárcel. The Lady es la abogada que ayuda a los reclusos del sótano de la muerte a elaborar un caso que les permita apelar sus sentencias. En esta historia, ella investiga la vida de York en un intento por comprender su pasado para justificar sus acciones, buscando además extender su tiempo de vida. Durante su trabajo se observa cómo el personaje pasa de ser una mujer fría, controladora y poderosa a una más reflexiva, empática y que añora una vida distinta. Junto a estos surge el personaje del cura, encargado de dar consuelo a los condenados en sus últimas horas, brindarles asistencia para el perdón de sus pecados y esperanza para que no teman a la muerte. Sin embargo, él también tiene sus propios demonios que le torturan y con los cuales pelea constantemente.

Existen en la historia otros personajes que ilustran la complicada, oscura y corrupta vida de las cárceles, las cuales funcionan de un modo autónomo y muy distinto a cómo se maneja el mundo fuera de sus rejas.

BuenoBueno. Existen muchos elementos que he disfrutado de este libro. El ritmo de la historia es agradable, no está cargado de descripciones que ralenticen o hagan pesada su lectura y los eventos suceden con rapidez, sin que se pierda su continuidad. Los ambientes y personajes están bien construidos y los eventos bien narrados, lo cual facilita el imaginarse y vivir cada una de las historias que se relatan. Es posible comprender a los personajes por su pasado, entender sus conflictos y tristezas, sus carencias, incluso el terror y angustia de aquellos prisioneros utilizados para satisfacer las necesidades físicas de otros reclusos que gozaban de más poder, sin disponer de ayuda o de alguien que les apoye. La cruda realidad de una vida detrás de las rejas en una prisión vieja y casi olvidada es impactante; afortunadamente, la escritora tuvo la delicadeza de narrar los peores sucesos con sutileza, así nuestra imaginación puede volar hasta cierto punto, sin alimentar el morbo o a los monstruos que podríamos crear.

No tan buenoNo tan bueno. En un inicio cuesta comprender la relación entre los dos narradores, nuestro protagonista (en primera persona) y la escritora (en tercera persona), y eso crea confusión para construir la historia en la mente. Así, en un principio creí que se trataba siempre del protagonista, quien quizá era psíquico o algo parecido y podía ver las cosas que ocurrían más allá de la prisión sin que fueran producto de su imaginación. Por otro lado, que los tres personajes principales de la novela – el protagonista, the Lady y York – tuvieran una infancia tan similar en cuanto al abuso, a padres incapaces y al abandono me resulta repetitivo. En mi opinión, la escritora pudo haber construido los personajes con elementos diferenciadores más interesantes que les aportara personalidad y carácter único.

¿Lo recomendaría? Sí, a cualquier persona que le gusten las historias pintadas con realismo mágico, y que tratan temas complejos.

Valoración

Tres estrellas

«El tiempo se mide por el significado». Rene Denfeld, The Enchanted.
Anuncios