Fotografía obtenida en Stock Snap.

Siempre hemos escuchado que la lectura es uno de los mejores hábitos que se puede adquirir, pues nos proporciona conocimientos, distracción, liberación de estrés e incluso recuerdos que nos pueden proteger contra la depresión. Cuando nos hablan de los lectores, automáticamente pensamos en aquellos que se divierten con libros (impresos o digitales), pero ¿sabías que existen otro tipo de lectores distintos de los que disfrutan la literatura? 


Para quienes amamos la lectura, tomar un libro en las manos y comenzar a viajar por sus palabras suele ser una de las mejores actividades que podemos realizar. Algunos nos tildan de aburridos porque podemos pasar horas detrás de las páginas de un libro, sin prestar demasiada atención a nuestro alrededor, pero la realidad es que estamos viajando, construyendo e imaginando una aventura, y eso resulta sumamente divertido (al menos para nosotros).

Por eso, cuando nos referimos a los lectores naturalmente pensamos –al menos en un primer momento– en literatura y libros. Sin embargo, he descubierto que existen otros tipos dependiendo de la actividad para la cual se utilice la lectura, ya sea como recreación, como fuente de información o incluso a nivel profesional como la edición de libros.

Esta es una posible clasificación de los lectores hoy en día:

UNO. Lector literario

Como he dicho antes, este tipo de lector es aquel que prefiere la literatura pura y dura, es decir, esos libros que se nos vienen a la cabeza de forma espontánea cuando escuchamos la palabra “lectura”, que entrañan una historia, con personajes y conflictos, ambientaciones y argumentos. Independientemente del género que se prefiera, creemos que este tipo de lector es el más popular y al que se refieren en la mayoría de las campañas que fomentan la lectura como un buen hábito (ya descubriremos que, en la actualidad, esto podría no ser así).

La revista The Atlantic ha definido una clasificación, cuando menos curiosa, de los lectores literarios en función de la forma en la que devoran (o no) los libros, y que ha sido traducida y resumida por distintas páginas web como ésta. Los tipos de lectores se pueden ver mejor en esta imagen:

Culturamas Lectores
Tipos de lectores según la revista The Atlantic | Culturamas

Yo me considero una lectora cascarrabias (aunque no lanzo los libros a la pared) y ocupada I, ¿y ustedes?

DOS. Lector nuevo o lector 2.0

Este es el tipo de lector que ha nacido con las redes sociales y la nueva forma de comunicación por internet que ahora tenemos. Es quien puede pasar horas frente a la pantalla de un ordenador, tableta o móvil revisando los contenidos que se generan en las distintas páginas web, revistas digitales y blogs. Inclusive, podrían considerarse lectores 2.0 los que pasan horas leyendo (o más bien escaneando) el timeline de sus redes sociales y pinchando en los enlaces que les llaman la atención, ya sean gifs, noticias o información en otros formatos, como los vídeos informativos cortos que ahora están tan de moda.

Los lectores nuevos parecen insaciables y son de contenidos inmediatos, buscando la noticia más reciente que mueve al mundo y paseando de enlace en enlace, sin verificar necesariamente la fuente de la información que, sin ser conscientes de ello, están registrando en su mente, además de que contribuyen a la propagación de los mismos. Se han visto casos donde este tipo de lectores sufren una “alergia” desconocida a escribir casi cualquier cosa, pero se les da muy bien reducir sus pensamientos a 140 caracteres o a ventilar sus pensamientos detrás de un ¿qué estás pensando?

TRES. Lector disperso

Se trata del tipo de persona que lee casi cualquier cosa que pasa por sus manos, pero que no necesariamente es un libro. Por ejemplo, aquellos que leen periódicos, revistas, instrucciones de uso e incluso los ingredientes de los alimentos. En ocasiones, el lector disperso tiene una preferencia temática en los contenidos leídos que le enfoca su hábito, como por ejemplo los deportes o las curiosidades del mundo, y es en esos contenidos donde invierte más tiempo de lectura.

Este tipo de lector también se ha visto propagado por la llegada de las redes sociales y las nuevas formas de comunicación digital, porque fomenta la lectura rápida de contenidos que pueden resultar interesantes o que mantienen un enfoque particular hacia el tema que les interesa. Por supuesto, pueden sufrir un problema (que comparten con los lectores 2.0): algunos, por la manera en la que se leen ahora las publicaciones, son grandes consumidores de titulares que replican sin siquiera haberse informado por completo.

CUATRO. Lector cero o beta

El lector cero, o lector beta, o beta reader, es aquel que lee un libro que aun no ha sido publicado, ni siquiera enviado a una editorial (si es esa la decisión del autor). Es la persona que tendrá el gusto y la responsabilidad de leer lo escrito por un autor y darle sus impresiones sobre cosas como ha percibido la trama, los personajes, el ritmo de la narración e incluso las partes más entretenidas o aburridas de la historia. Algo así como un lector de prueba, la persona encargada de hacer una evaluación subjetiva de la obra y que puede ayudar al autor a mejorarla.

Un buen lector cero debe tener un amor profundo por la lectura que le permita cumplir el compromiso adquirido con el escritor, aun cuando la historia sea…bueno, como mínimo decepcionante. Además, es importante que posea buena comunicación para transmitir sus impresiones de la mejor forma al autor, en especial las negativas. Y quizá lo más importante es que debe entender que no se trata de editar el libro, se trata de leer una historia para generar críticas constructivas orientadas siempre a ayudar al escritor y a su obra.

En una próxima publicación les hablaré sobre mi experiencia como lector cero y las técnicas que utilizo para comentar los libros que, con amabilidad, me han dado sus autores. Mientras, pueden echarle un ojo a esta interesante y completa publicación de Gabriella Literaria donde habla sobre los lectores beta desde el punto de vista de los escritores.

CINCO. Lector profesional

Este es el tipo de lector que se puede conseguir en las editoriales. Es una persona con la preparación y experiencia necesaria para hacer una revisión detallada de la obra de un escritor, desde la gramática y ortografía hasta la edición propiamente dicha del libro. Es quien decide si la historia tiene o no potencial para ser publicada, y cuáles elementos deben variar para adecuarla a lo que demanda el mercado.

Por supuesto, no sólo en las editoriales se pueden conseguir este tipo de lectores. Actualmente, muchos profesionales de las letras y la escritura ofrecen sus servicios para revisar, editar y optimizar las obras de los escritores de forma independiente, e incluso brindan asistencia para los temas de autopublicación y libros en formatos digitales, entre muchos otros servicios.

Lectores
Imagen traducida por Memes Literarios | BookLikes

Podemos ser lectores de muchas más cosas que libros. De hecho, esta clasificación no es excluyente sino complementaria, pues dependiendo de la actividad que estemos realizando (pasatiempo, información, curiosidad, procrastinación, ayuda a escritores) podremos ser de un tipo u otro, incluso de forma simultánea (ya saben, eso del multitasking). Lo importante es que, sin importar el tipo de lector seas, nunca, nunca, nunca dejes de leer.

«Cuanto más leas, más cosas aprenderás, y mientras más aprendas, a más lugares podrás llegar». Dr. Seuss.
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