Título original: The Martian | Autor: Andy Weir | Año de publicación: 2014 | Versión digital (Kindle) | 385 páginas.

Una misión de investigación a Marte. Seis astronautas. Una tormenta de arena que separa a uno de ellos del resto. Ahora, un humano solo y a su suerte contra el planeta rojo. Varado y con recursos limitados, ¿podrá sobrevivir hasta su rescate o se convertirá en la primera persona que muera en Marte?


The Martian –o El Marciano, como lo han titulado en español– es un buen libro para quienes buscan una aventura de supervivencia fuera de nuestra órbita, cargada de tensión y expectativa de principio a fin y con matices de humor e ironía que aligeran la gravedad de las situaciones descritas, y que emplea tecnicismos muy precisos para explicar cómo el protagonista logra superar cada obstáculo.

Este es el primer libro del escritor Andy Weir, y aun cuando se percibe en la narración lo novel de su escritura, la historia es como mínimo un gran comienzo. De hecho, su éxito ha sido tan rotundo que desde su aparición como libro autopublicado subió como la espuma en las Listas de los Más Vendidos de Amazon hasta posicionarse, ahora un libro de publicación tradicional, como un best seller a nivel mundial. Y sí, este es el libro que ha inspirado la película homónima dirigida por Ridley Scott, protagonizada por Matt Damon y que recientemente fue nominada a 7 premios de la Academia.

Si quieres conocer un poco más sobre la historia detrás del libro, contada de la mano de su propio autor, puedes leer esta otra publicación de mi blog ¿Qué aprender de Andy Weir y su libro “The Martian”?

El Marciano narra la historia de Mark Watney, astronauta, ingeniero mecánico y botánico de la NASA que, como parte de la tripulación del Hermes, viajaba a Marte junto a cinco compañeros en lo que se conocía como la Misión Ares 3. A tan sólo 6 SOL (medida de tiempo equivalente al día terrestre pero más corta de duración) de haber llegado a la superficie marciana, los sorprende una tormenta de arena con una intensidad tan fuerte que les obliga a marcharse del planeta rojo. En el momento que se dirigen desde el Hab (habitáculo donde vivían los astronautas en la superficie de Marte mientras investigaban el planeta) hacia el MAV, probeta que les enviará hacia el Hermes, Mark es golpeado y lanzado por un risco por una antena que se ha soltado durante la tormenta. Luchando con el fuerte viento, con la visión limitada por la arena y sin poder alejarse demasiado del camino hacia el MAV, sus compañeros buscan a Mark desesperadamente. Sin embargo, el tiempo apremia y la tormenta amenaza con intensificarse, imposibilitando el despegue del MAV a órbita. Luego de chequear que el indicador de signos vitales de Mark no emite señales de vida, lo dan por muerto y logran salir hacia el Hermes… con un compañero menos.

Lo que no sabían es que, minutos después y sin tormenta, la alarma de oxígeno del traje de Mark le despertaría de su inconsciencia, sólo para demostrarle que, ahora, se encontraba solo y varado en un planeta hostil. Con una herida en su costado, el indicador de signos vitales destruido durante su caída y un suministro de oxígeno casi consumido en su totalidad, Mark se dirige al Hab, el sitio que hace unos minutos compartía con sus compañeros y que ahora, y por mucho tiempo, tendrá que hacerlo solo. Aquí comienza la odisea de Mark Watney por sobrevivir a Marte, por superar los innumerables obstáculos que supone vivir en un planeta estéril y desierto con los limitados recursos que tiene en el Hab y en los equipos dejados por NASA en Marte durante sus distintas investigaciones.

Mientras Mark lucha por ganarle la batalla al planeta rojo, en la Tierra todo el mundo llora la muerte del astronáuta hasta que una observadora de NASA se percata de cambios en la posición de los vehículos de movimientos dejados por el equipo del Ares 3 y se da cuenta, entonces, que Mark está vivo. Comienza así la actividad frenética, sin límite de horas, personal o recursos, de la NASA por ayudarle y lograr traerlo de vuelta a casa.

Esta historia tiene una cantidad asombrosa de sucesos problemáticos que te hacen vivir una montaña rusa de emociones y que mantienen la expectativa en todo momento. Hablamos de una historia de supervivencia, donde la inteligencia y el instinto humano por continuar con vida se imponen a los obstáculos y a los pocos recursos que se tengan. Contarles todos las situaciones que logra superar Mark Watney en Marte sería reescribir el libro, porque con cada nuevo SOL tiene que enfrentarse a un reto distinto, y las soluciones que plantea el autor para ellos están bien detalladas desde el punto de vista técnico y científico. A veces, mientras leía el libro, tenía que detenerme a pensar en profundidad sobre la física, química o matemática de la que hablaba el protagonista para comprender bien lo que hacía. Lo interesante de la narración es que, a pesar de tener un gran tecnicismo, el autor ha creado un protagonista con una personalidad jocosa, positiva y, sobre todo, esperanzada.

¿Logrará Mark sobrevivir a Marte los 4 años que necesita hasta que llegue la próxima misión de la NASA a Marte (Ares 4)? ¿Existirá un plan alternativo que logre rescatarlo antes? ¿Quién ganará la batalla: Marte o Mark? ¿Podrá volver a la Tierra o verá su fin en el desierto rojo? Para responder a estas preguntas tendrán que leer el libro… o bueno, ver la película que, con menos detalles y emoción, les cuenta lo importante.

Ahora, hablemos sobre lo que me ha gustado y lo que no tanto del libro.

BuenoBueno. La trama es fantástica, desde el inicio el autor te lanza directamente en el conflicto y hasta la última página estás pensando cómo se solucionará el problema. El protagonista tiene una personalidad divertida e inteligente que le permite disfrutar de la mejor manera posible su tiempo solo en Marte, a la vez que sortea los problemas a los que se enfrenta (que todos, siempre, son de vida o muerte). Los detalles técnicos son altamente interesantes, pues te obligan a pensar y comprender cómo la ciencia es básica en los viajes espaciales y cómo los astronautas tienen que ser personas preparadas y capaces de solucionar casi cualquier problema. En muchos casos, los libros de ciencia ficción que hablan del espacio ofrecen explicaciones breves y someras sobre las cuestiones científicas, dándole mayor importancia a la narración que a la ciencia; sin embargo, este libro mezcla ambas cosas de tal forma que sientes estar leyendo un libro técnico en forma de literatura, y esto es lo que lo hace diferente. Este es un libro que no sólo te hace viajar a Marte, sino que desde el principio te permite acompañar al protagonista en su lucha por sobrevivir y a sentirte frustrado, de la misma manera que lo hacen en la Tierra, al no poder ayudarle. Es una historia dinámica, donde los eventos son tan reales que suceden de la misma forma catastrófica que cabía esperar. No se idealizan las situaciones, por el contrario, el astronauta sufre muchísimo desde que se queda varado hasta el desenlace de la historia por mantenerse con vida. La desesperación e impotencia en la NASA, así como las limitaciones en tiempo y espacio son reflejadas de tal forma que prácticamente puedes vivirlas y en todo momento temes que sea demasiado tarde.No es un libro que traiga reflexiones profundas más allá del valor de la vida (que no es poco) y lo complicado de los viajes interplanetarios, pues se trata de una historia motivada por la trama per se, que busca entretener, despertar la curiosidad por la ciencia y viajar con la imaginación hasta otro planeta. Al final, no siempre queremos literatura profunda sino una buena aventura, como es este caso, y eso también se agradece.

No tan buenoNo tan bueno. Es complicado en un libro hacer que la ciencia, para quienes no les gusta demasiado, resulte interesante y no canse al lector. Si bien es cierto que el autor logra despertar nuestra curiosidad por ella, en algunas partes los pormenores técnicos ralentizan la lectura, e incluso podría provocar que leamos “en vertical”, saltándonos trozos de la historia. Por otro lado, y a pesar de la cantidad de información precisa que incluye el autor en sus descripciones, se trata de una literatura fácil de comprender, con una estructura sencilla (casi a modo de diario) y apta para cualquier público. Respecto al protagonista, hay una serie de matices en su personalidad que resultan chocantes en un principio, pero donde a medida que avanzas agradeces que sea así. Me refiero al lenguaje un tanto pueril y jocoso de Mark Watney, junto al uso de palabrotas incluso cuando (cuidado, ¡SPOILER!) se comunica con NASA (fin del spoiler). El problema es que nos tomamos la vida con demasiada seriedad, porque ¿quién ha dicho que los astronautas son personas serias y siempre correctas, de perfecto hablar y proceder? ¿No podrían ser unas personas normales que simplemente tienen un trabajo de mucha responsabilidad, pero que disfrutan y no les amarga? De hecho, como he dicho anteriormente, luego de un tiempo esas características hacen que disfrutes más la historia y puedas soportar leer las calamidades que el protagonista tiene que vivir, porque él mismo percibe su realidad desde un punto de vista positivo.

¿Lo recomendaría? Sí, especialmente a quienes disfrutan de los libros de ciencia ficción con precisión técnica, a los aventureros del espacio que no buscan extraterrestres sino historias factibles de humanos fuera de la Tierra o a aquellos que les gustan las historias movidas por la trama.

Valoración

Cuatro Estrellas

«Todos los seres humanos tienen el instinto de ayudarse los unos a los otros. Puede que a veces no lo parezca, pero es cierto.» Andy Weir, The Martian.
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